La dermatitis estival es el gran tormento de la piel en verano para muchos caballos — una hipersensibilidad que hace que el picor pueda adueñarse de toda la temporada si llega a instalarse. Aquí te explicamos cómo reconocer las señales a tiempo, qué medidas preventivas marcan la mayor diferencia y cómo cuidar la piel durante toda la temporada.
¿Qué es la dermatitis estival?
La dermatitis estival es una reacción de hipersensibilidad a la saliva de los Culicoides (jejenes), los pequeños insectos parecidos a mosquitos que forman enjambres al amanecer y al atardecer entre mayo y septiembre. En los caballos sensibles, la picadura desencadena un picor intenso — sobre todo en las crines, el nacimiento de la cola y a lo largo de la línea media del vientre — y, cuando el caballo se rasca, aparecen zonas frotadas y sin pelo que pueden llegar a convertirse en heridas.
¿Qué caballos se ven afectados?
Puede afectar a todas las razas, pero los caballos islandeses (sobre todo los importados de Islandia), los ponis Shetland y otras razas rústicas están sobrerrepresentados. La sensibilidad es individual y tiende a repetirse cada temporada, a menudo apareciendo antes cada año.
Cómo reconocerla a tiempo
Presta atención ya en mayo: el caballo empieza a rascarse más de lo normal contra vallas y árboles, las crines se ven desgreñadas en la raíz y el nacimiento de la cola presenta pelos cortos y quebrados. Cuanto antes tomes medidas, más tranquila será la temporada.
Medidas preventivas — aquí es donde se marca la gran diferencia
1. Manta antieccema a tiempo — pónsela al principio de la temporada, antes de que el picor se haya instalado, y déjasela puesta durante toda la temporada de Culicoides.
2. Planifica las horas en el prado — los Culicoides son más activos al amanecer y al atardecer; tener al caballo en la cuadra durante esas horas reduce mucho la exposición.
3. Elige prados expuestos al viento — los Culicoides vuelan mal y evitan el viento; los prados altos y abiertos son mejores que las hondonadas resguardadas.
4. Evita el agua estancada — los Culicoides se crían en entornos húmedos; los prados cerca de zonas pantanosas y estanques son zonas de alto riesgo.
5. Repelentes autorizados — usa repelentes autorizados disponibles en el comercio, según las instrucciones, como complemento a la manta y a las medidas en el entorno.
Cuida la piel durante toda la temporada
Mantén limpias las zonas afectadas con un lavado suave cuando sea necesario — lavar en exceso reseca la piel y empeora el problema. Hidrata y apoya la barrera de la piel con productos suaves y nutritivos, y vigila las zonas frotadas para que no se conviertan en heridas. Recorta con cuidado los nudos de pelo para que la piel pueda airearse.
Contacta con el veterinario en caso de picor intenso que no se alivie con las medidas preventivas, heridas abiertas o que supuran, signos de infección o si el estado general del caballo se ve afectado — el veterinario puede valorar qué opciones de tratamiento son adecuadas para tu caballo.
Productos de cuidado para la temporada
En nuestra gama de cuidado de la piel encontrarás productos suaves para pieles sensibles — como nuestro delicado Champú sólido de propóleo y pomadas nutritivas que apoyan la barrera natural de la piel durante una temporada exigente.
Esta guía ofrece información general y no sustituye la valoración del veterinario sobre tu caballo.







