Módulo 3 – Pista de sangre frente a rastreo de piezas heridas: ¿cuál es realmente la diferencia?

Objetivo: al terminar este módulo entenderás que la prueba es un control de conocimientos, no una simulación de la realidad, y sabrás describir qué las diferencia.

Perro con traílla siguiendo una pista por un sendero del bosque

3.1 Dos tareas completamente distintas

Prueba de pista de sangre Rastreo de una pieza herida
La pista Artificial, trazada por una persona Real, dejada por un animal herido
Cantidad de sangre Conocida, 2 dl, repartida de forma uniforme Desconocida, irregular, puede cesar por completo
Longitud Unos 600 m, conocida Desconocida – 50 m o varios kilómetros
Tiempo de reposo 2–5 h o 12–24 h Lo determina la zona de impacto
El final Una pata de cérvido – el perro debe dejar de rastrear Un animal: muerto, echado o todavía en pie
Olor humano El rastro humano del trazador está sobre la pista – el perro no debe seguirlo No hay olor humano que lo despiste
Riesgo Ninguno Animal herido, armas, oscuridad, tráfico
Presión de tiempo Ninguna El animal sufre
Solucionario El juez tiene la descripción de la pista Nadie sabe dónde está el animal

3.2 El problema del rastro humano

En una pista de prueba, el rastro humano del trazador está exactamente sobre el rastro de sangre o junto a él. Un perro que ha aprendido «sigue a la última persona que pasó por aquí» aprueba en anlagsklass (clase de aptitud) y fracasa en öppen klass (clase abierta), y también en la vida real. El final de la pista, y tu salida en ángulo de 90 grados desde ese final, revela qué rastro sigue realmente tu perro. Por eso, trabaja desde la primerísima pista de entrenamiento para que el perro se centre en la sangre y las pezuñas. Es recomendable usar calzado de trazador o caminar al lado de la pista que trazas.

3.3 El encame: lo que hace realmente un animal herido

Un animal estresado al que se levanta enseguida corre lejos y sangra poco. Un animal que tiene tiempo de echarse en un encame sangra más y recorre menos distancia: ese es todo el argumento a favor del tiempo de espera. Cuenta con encames, rodeos y cursos de agua, con que el animal vuelva sobre su propio rastro y con que busque refugio en la espesura. Otros animales en la pista, el comportamiento gregario y las perturbaciones de la fauna complican las cosas, y el animal puede levantarse justo delante del perro, lo que exige mucho al cazador: tiene que ser capaz de cargar, quitar el seguro y efectuar disparos rápidos en una situación en la que hay tanto personas como un perro.

[ITINERARIO CAZADOR] — profundización para futuros binomios guía-perro de rastreo

Perro con traílla frente a perro suelto y perro de agarre. Usar un llamado «perro de suelta» significa soltar al perro para que encuentre la pieza herida, lo que supone una ventaja en terreno difícil. Un perro de rastreo completo debe ser capaz de rastrear, de trabajar suelto y de derribar la pieza herida, sujetándola en el sitio hasta que el guía ponga fin a su sufrimiento. Dos ejemplos de razas criadas con este fin son el sabueso de Hannover y el sabueso de montaña de Baviera.

La combinación de perro de rastreo y perro de suelta (sin capacidad de agarre) es habitual: en ese caso, el perro mantiene a la pieza en parada hasta que llega el guía. La seguridad en el momento de rematar al animal y las direcciones de tiro con el perro en la pista: todo esto se entrena en la parte práctica del curso.

Dos perros junto a un jabalí abatido en el borde de un campo

3.4 Ética y toma de decisiones

Interrumpir un rastreo: cuándo, cómo y qué se documenta. Reconocer que uno no está a la altura y llamar a otra persona. Decir que no a encargos que superan tu nivel. El objetivo es siempre el bienestar animal: que el sufrimiento sea lo más breve posible.

3.5 Cómo funciona el olor

El perro trabaja con tres fuentes de olor a la vez. El olor del suelo se produce allí donde las pezuñas han aplastado la vegetación y alterado la vida microscópica del suelo: es el que más perdura y constituye el núcleo del trabajo de rastreo. El olor corporal es el olor propio del animal, que arrastra el aire: puede ofrecer atajos al perro, pero también sacarlo de la pista. El olor de la herida (sangre y secreciones de la herida) es la firma única de ese animal herido en concreto. Un buen trabajo de rastreo se apoya en el olor del suelo y en el de la herida; un perro que trabaja sobre todo por el aire sigue lo más reciente y lo más intenso, no necesariamente lo correcto. Por eso la posición de la nariz dice tanto: nariz baja, pegada al suelo, es trabajo de rastreo; nariz alta, al viento, es trabajo de búsqueda.

Jabalí y corzo abatidos con el perro al lado

3.6 Caso práctico: dos rastreos para analizar

Caso A. Corzo herido de un disparo al amanecer. El tirador vio que el animal «daba un respingo» y desaparecía en una espesura de abetos. En el lugar del disparo (anschuss): abundante sangre de color rojo claro y espumosa ya a los diez metros. – ¿Qué sugieren los indicios? ¿Cuánta prisa corre? ¿Qué riesgo tiene entrar enseguida en los abetos y qué ganas con veinte minutos de calma?

Caso B. Jabalí herido de un disparo al anochecer. Poca sangre, oscura; esquirlas de hueso en el lugar del disparo; la pista se dirige hacia una zona pantanosa. – ¿Qué argumentos hay para una espera larga y para pedir refuerzos? ¿Qué papel puede tener aquí un perro de suelta y qué cuestiones de seguridad deben estar resueltas antes de soltar a ningún perro?

No hay soluciones exactas: esa es precisamente la idea. Anota tu razonamiento para ambos casos; lo compararemos el día de prácticas.

3.7 Leer a tu perro en la pista

La traílla es tu canal de información. Aprende cuál es el estado normal de tu perro en la pista (ritmo, altura de la nariz, porte de la cola) y así verás las desviaciones: aceleración repentina y nariz alta (¿caza fresca o rastro humano?), vacilación y vueltas en círculo (ha perdido la pista: dale tiempo para resolverlo por sí mismo antes de ayudarle), marcaje intenso de encames, sangre o secreciones de la herida (felicítalo en voz baja, no rompas su concentración). El error más habitual de los principiantes es «ayudar» al perro a pasar los ángulos que uno conoce: así el perro aprende a leer la traílla en lugar del suelo. Camina detrás, mantén la traílla con una tensión constante y confía en la nariz hasta que demuestre lo contrario.

El catálogo de señales. Las señales grandes las ve todo el mundo: el perro tira, el perro se detiene, el perro da media vuelta. Son las pequeñas las que tienes que aprender, porque llegan primero. Las orejas que se giran hacia atrás un segundo antes de que el perro dude. La respiración que pasa de un olfateo regular a resoplidos cortos cuando el olor se hace más intenso. La cabeza que baja unos centímetros más: casi siempre una señal de que tiene la pista. La frecuencia del movimiento de la cola, que a menudo cambia antes que el ritmo. La micropausa de medio segundo que significa que algo no cuadra. Que empiece a comprobar hacia los lados en lugar de hacia delante. Y las señales de estrés: lamerse el hocico, bostezar, rascarse de repente; suelen significar que la tarea es demasiado difícil en ese momento, no que el perro sea desobediente. Anota las tres señales que más ves en tu propio perro y tendrás tu clave personal para leerlo.

EJERCICIO — hazlo antes del siguiente módulo

Pide a un compañero de entrenamiento que te trace una pista corta (para que no conozcas el recorrido) y que grabe al binomio desde atrás. Mira el vídeo esa misma noche y anota tres comportamientos del perro: uno en el que se mostró seguro, uno en el que dudó y uno en el que tú lo influiste sin darte cuenta.

Autoevaluación del módulo 3

  1. ¿Qué olor debe seguir el perro en una prueba de pista de sangre?
  2. ¿Qué hace un animal al que se levanta justo después del disparo?
  3. ¿Con qué termina una pista de prueba?
  4. ¿Cuál es la mayor diferencia práctica en un rastreo real?
  5. ¿Por qué son importantes en la prueba las interrupciones de sangre?
  6. ¿Cómo se decide el tiempo de espera en un rastreo real?
  7. ¿Qué haces si el binomio no está a la altura del encargo?
  8. ¿Dónde está el rastro humano del trazador en la prueba?
  9. ¿Con qué tres fuentes de olor trabaja el perro?
  10. ¿Qué suelen significar la nariz baja y la nariz alta?
  11. ¿Por qué no debes ayudar al perro a pasar los ángulos que conoces?
  12. ¿Qué es el trabajo de parada?
Ver soluciones
  1. El del rastro de sangre y de pezuñas.
  2. Corre más lejos y sangra menos.
  3. Una pata de cérvido.
  4. Nadie sabe dónde está el animal: no hay solucionario.
  5. Enseñan al perro a seguir al animal y no la sangre.
  6. Por la zona de impacto y los indicios en el lugar del disparo.
  7. Llamar a un binomio con más experiencia.
  8. En la misma línea que el rastro de sangre.
  9. Olor del suelo, olor corporal (olor en el aire) y olor de la herida.
  10. Nariz baja = trabajo de rastreo en el suelo; nariz alta = búsqueda al viento.
  11. Porque así el perro aprende a leer la traílla y al guía en lugar de la pista.
  12. El perro retiene a la pieza en el sitio y avisa (p. ej., ladrando) hasta que llega el guía.
← AnteriorSiguiente →

Equikura

Follow your horse’s everyday life, day by day.

You and your horse’s health team can follow how your horse is doing and recovering – wherever you are.

  • Daily reports
  • Medication reporting
  • Body map
  • Gait analysis
  • Seat analysis
  • Hoof status
  • Feed plan
  • Timeline
  • Weight tracking
  • Vaccination reminders
  • General condition
Download on the App StoreGet it on Google Play
Visit equikura.se
Riding log in the Equikura appHoof measurement in the Equikura appWeight tracking in the Equikura app
Carrito de compra
Scroll al inicio