
El cuidado externo consiste en dejar que la piel trabaje tranquila:
- Seco, limpio y aireado: conseguir más horas en seco cada día es la medida más importante de todas
- Lavado suave solo cuando sea necesario: lavar en exceso reseca y debilita la barrera cutánea; en su lugar, cepilla el barro seco
- Seca a toquecitos con una toalla y nunca frotes la piel dolorida
- Nunca arranques las costras: la costra es el vendaje natural del cuerpo; debajo de ella se está produciendo la curación
- Los cuidados de apoyo en las cuartillas pueden usarse como rutina diaria y como protección en las épocas húmedas
Y lo más importante de todo: trabaja en paralelo desde dentro; lo verás en la próxima lección.



