Saber en qué sentido falla el ajuste es fundamental antes de empezar a hacer cambios.

Señales de que las botas son demasiado pequeñas:
- No te cabe un dedo entre el arco trasero y la piel.
- Te cuesta abrochar las correas delanteras.
Señales de que las botas son demasiado grandes:
- La abertura delantera no tiene espacio cuando las correas delanteras están cerradas.
- Las botas se mueven y tienen holgura cuando las giras.
- Las paredes de la bota no quedan bien ajustadas contra la pared del casco.
Una referencia para la parte delantera: si el espacio es de más de 15 mm después del periodo de adaptación, puede que las botas sean una talla más pequeña de lo necesario. Otra posibilidad es que el casco tenga una pared delantera empinada o abombada (bull-nose), lo que se soluciona con las extra long front straps (correas delanteras extralargas). Si el espacio es inferior a 3 mm, lo más probable es que sean demasiado grandes. Si tienes dudas, documéntalo con fotos del caballo con las botas puestas y pide asesoramiento sobre la talla.



