Un pegado perfecto empieza con una superficie perfectamente limpia. Limpia a fondo toda la suela con el limpiacascos (con especial cuidado en las lagunas de la ranilla) y después elimina todo el material suelto con un cepillo de cerdas duras.
Lo más importante de todo: la superficie debe estar completamente SECA. La humedad es el peor enemigo del adhesivo. Si el caballo ha estado en terreno mojado, deja que el casco se seque bien o sécalo con un paño limpio y espera a que haya desaparecido toda la humedad antes de continuar.
✔ Lista de comprobación: sin restos de barro ni piedras · lagunas de la ranilla limpias · superficie seca al tacto.



