
Como el agua fecal libre es una señal relacionada con el equilibrio intestinal, las medidas empiezan en el comedero:
- Cambios de alimentación lentos: el método de 2–3 semanas en cada cambio, incluso con un nuevo lote de heno
- Calidad del forraje constante: haz analizar el heno y evita los lotes de mala calidad higiénica
- Raciones de almidón pequeñas: reparte el concentrado en varias tomas o plantéate si de verdad hace falta
- Minimiza el estrés: rutinas, compañía y cambios tranquilos
Observa a diario las señales que te da el caballo: la consistencia de las heces, la limpieza de las patas y la cola y su bienestar general. Si puedes, anótalo con la fecha: los patrones a lo largo de las semanas valen oro.



